miércoles, 28 de julio de 2010

Panorama por Alcira Argumedo*


Los debates y festejos por la aprobación de la ley de matrimonio igualitario, junto al procesamiento de Mauricio Macri, permitieron en los últimos días velar otros hechos políticos de no menor importancia para la Argentina. Por una parte, la reunión en Canadá de la presidente Cristina Kirchner, el gobernador José Luis Gioja y otros colegas con Peter Munk, presidente de la Barrick Gold y uno de los principales promotores y beneficiarios de la explotación minera a cielo abierto con uso intensivo de cianuro. El Parlamento Europeo ha prohibido en todo su territorio este tipo de explotación, ante las contundentes evidencias de sus consecuencias catastróficas en el corto, mediano y largo plazo; pero nosotros estaríamos dispuestos a abrirles los brazos: es lo que denominaran, también los hombres de Forja, coloniaje mental. Desconociendo las razones europeas -tan estimadas en otros casos- algunas de nuestras universidades han decidido investigar los eventuales impactos de esta megaminería: cuentan para ello con subsidios de Minera Bajo La Alumbrera y tienen como otro sponsor a la Barrick Gold. Esa reunión de Canadá anuncia malas noticias para nuestro pueblo, mientras la estética del acto fue una falta de respeto al colocar la bandera de la Barrick en el mismo nivel de jerarquía que la argentina y la canadiense; pero eso es natural para la empresa, ya que en los hechos controla un “país” de cien kilómetros de ancho a cada lado de la frontera con Chile por varios miles de kilómetros de largo en la Cordillera de los Andes, con ejército privado, aeropuertos y otros atributos. A los pocos días del encuentro, la Cámara de Diputados aprobó en general y algunos de los artículos de una nueva Ley de Protección de Glaciares, similar a la que en el 2008 vetara Cristina Kirchner en favor de la Barrick para habilitar entre otros el emprendimiento de Pascua Lama; pero el debate sobre el tema fue ignorado en los medios oficiales y en los controlados por los amigos del gobierno.

Otra noticia igualmente grave y asimismo ignorada en el debate político, es el acuerdo establecido con China para la compra de material ferroviario por un monto de 10.000 millones de dólares: como promotor de la operación, Franco Macri va a recibir una comisión del holding financiero chino CITIC del 4%; es decir, 400 millones de dólares. Tal vez se encuentre aquí una de las claves de su escaso amor filial hacia Mauricio y del romance con los Kirchner. En todo caso, la compra de material ferroviario en China es una evidencia más del proyecto real del gobierno: en la propuesta del “Tren para todos” avalada por un millón de firmas, que hiciera suya Proyecto Sur, se demuestra que con la mitad de esa cifra es posible reconstruir 18.000 kilómetros de vías, incluyendo la producción de locomotoras, vagones, rieles y todo el instrumental necesario, lo cual permite crear cientos de miles de puestos de trabajo legítimos. A ellos deben sumarse los puestos creados por el efecto multiplicador en las industrias proveedoras y por la dinamización de las economías provinciales, además de promover desarrollo científico-técnico nacional. Como una cruel paradoja, en China siguen funcionando locomotoras diesel fabricadas en Argentina, antes de que la dictadura militar y los sucesivos gobiernos bipartidistas destruyeran nuestra industria. Pero negocios son negocios y esta es, en el mejor de los casos, otra manifestación de coloniaje mental.

Sobre lo que sí hablaron profusamente los medios oficiales y sus más diversos voceros, siguiendo las declaraciones iniciales de Néstor Kirchner, fue acerca de la irracionalidad e irresponsabilidad de proponer una ley que reconozca a los jubilados y pensionados el 82% móvil. Durante seis años, también esas voces planteaban que otorgar un Ingreso Universal por Hijo -como venían demandando la CTA y distintas fuerzas políticas- era imposible: ahora lo presentan como uno de sus grandes logros. La posición que habla de carencia de fondos y peligro de quebrar el sistema, es totalmente espuria: simplemente se trata de una decisión política acerca de a quién se beneficia con fondos que sí existen. Si se restablecen los aportes patronales de las grandes corporaciones, a las cuales Cavallo otorgó el privilegio de reducirlas desde 1993, deben ingresar en ANSES unos 16.000 millones de pesos: es lo que se requiere para llevar a más del 70% de quienes menos cobran, al 82% del salario mínimo, vital y móvil. La decisión es simple: se sigue beneficiando a esas corporaciones con el espíritu de Cavallo -regalándoles ese monto cada año- o se les reconoce el derecho a quienes están en condiciones de dolorosa precariedad. Sin contar con los abultados subsidios que esas mismas corporaciones reciben del gobierno o las ganancias extraordinarias del señor Cristóbal López por la extensión aberrante del juego sin pagar los impuestos correspondientes -además del superávit existente en ANSES- un impuesto mínimo a las transacciones financieras otorgaría otros 12.000 millones de pesos: lo necesario para recomponer los ingresos del resto del sector, cuyos niveles se fueron achatando en las últimas décadas y ahora engrosan los juicios contra el Estado. La Corte Suprema de Justicia se ha expedido al respecto; pero todo indica que se implementa una estrategia de patear hacia delante los pagos, de modo tal que los litigantes se vayan muriendo. Una fuente adicional y legítima de ingresos del ANSES sería el blanqueo de los millones de trabajadores en negro, que siguen rondando el 40% de la población económicamente activa: para esto proyectos como el Tren para Todos pueden aportar. En síntesis, la supuesta irracionalidad del reclamo es plantear al gobierno que deje de utilizar a los jubilados y pensionados -y asimismo a los trabajadores precarios- como variable de ajuste de su política económica en favor de las corporaciones, de los capitales financieros especulativos y de los empresarios amigos. Si es posible paliar el sufrimiento de millones de compatriotas en sus últimos años de vida, no hacerlo constituye una forma de violentar derechos humanos.


*Diputada Nacional de Proyecto Sur

jueves, 24 de junio de 2010

Diputados aprueba iniciativa de Pino Solanas para regular la explotación petrolera británica en Malvinas

En la sesión del día miércoles 23 de junio se aprobó, junto con el tratamiento de la ley de "superpoderes, el proyecto presentado por el Diputado Nacional Fernando "Pino" Solanas tendiente a regular la exploración petrolífera y la extracción de recursos hidrocarburíferos en la cuenca de Malvinas.
Tras las exploraciones iniciadas por empresas británicas en la zona norte del archipielago, el Movimiento Proyecto Sur, inició la redacción de este proyecto que fue aprobado con despacho de mayoría en el plenario de comisiones del día martes 22.
Con este dictamen, el Diputado Solanas, solicitó un tratamiento sobre tablas para el tratamiento en la sesión de hoy. Durante el debate en el recinto todos los bloques expresaron su beneplácito y apoyo explicito al proyecto. La votación fue unánime y contó con 170 votos positivos sin abstenciones ni votos negativos. Esto confirmó un apoyo de todos los bloques que integran la Camara alta. Tras esta media sanción, el proyecto será girado por el Presidente de la Cámara para el tratamiento en Senadores.
Solanas se refirió a este proyecto como "una gran causa nacional que ha logrado la unidad parlamentaria" y resaltó la necesidad de consensuar proyectos como este que "consideren políticas de estado más allá de las diferencias partidarias". "El caso de Malvinas y la unidad alcanzada en este ámbito demuestra que es tiempo de alcanzar acuerdos para la protección de la soberania nacional", agregó.
El regimén proyectado por el Diputado contempla un régimen para la explotación hidrocarburífera y un registro de empresas. Las empresas que operen sobre la plataforma continental argentina deberán optar por operar en Malvinas o en territorio nacional y no podrán, bajo ninguna circunstancia, hacerlo en ambas jurisdicciones.
El plenario de comisiones convocado especialmente para tratar este proyecto estuvo conformado por las comisiones de Energía y Combustibles, Relaciones Exteriores y Culto, e Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios.
El proyecto fue aprobado con dictamen de mayoria por unanimidad y contó con el apoyo del presidente de la comisión de Relaciones Exteriores, Alfredo Atanasoff y el presidente de Intereses Marítimos, Juan País. Tambien contó con el apoyo de distintos sectores del ámbito político. El PRO votó por la positiva luego de agregar una enmienda a uno de los artículos.


A continuación se acompaña el articulado de la ley y los fundamentos.


La causa de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur es una causa nacional indiscutida, donde está en juego la soberanía de nuestra nación y es también una cuestión de Estado que exige la unidad nacional, mas allá de las divergencias y competencias partidarias.
Los derechos legítimos de la Argentina sobre la soberanía de las Islas se remontan al 10 de junio de 1829, donde mediante un decreto el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata estableció un gobierno político y militar en las islas Malvinas, a cargo del gobernador Luis Vernet. Pero el 3 de enero de 1833 la corbeta inglesa Clio desalojó y expulsó a los habitantes de las islas y a las autoridades argentinas establecidas en las islas, procediendo a su ocupación.
Estos antecedentes históricos hacen de la cuestión Malvinas un caso colonial especial y particular, no asimilable a la situación de otros territorios no autónomos. La resolución 2065 (XX), aprobada por una amplia mayoría de la Asamblea General de la Naciones Unidas y reiterada posteriormente en muchas otras resoluciones, establece que la cuestión de las islas Malvinas comprende la controversia entre la Argentina y el Reino Unido acerca de la soberanía sobre las islas y debe ser resuelta a través de negociaciones que tengan en cuenta las disposiciones y los objetivos de la carta y de la resolución 1514 (XV). De esta manera se define con toda precisión que sobre la cuestión de las islas Malvinas existe, en primer lugar, una controversia de soberanía sobre el territorio. En segundo lugar, que en dicha controversia participan, desde el punto de vista jurídico, exclusivamente dos partes: la Argentina y el Reino Unido. En tercer lugar, que la solución de esa controversia debe surgir de negociaciones entre ambos gobiernos, como la única forma de poner fin a la situación colonial, descartándose en este caso la posibilidad de aplicación del derecho a la libre determinación.
Los acuerdos firmados entre la República Argentina y el Reino Unido en Madrid durante los años 1989 y 1990 buscaron un reestablecimiento de las relaciones bilaterales, rotas por la guerra de 1982, pero generaron un congelamiento indefinido de las negociaciones bilaterales por la soberanía y favorecieron a Gran Bretaña para iniciar su avance en la exploración y explotación de los hidrocarburos en la Islas. Resulta preocupante la postura endeble del gobierno nacional en la defensa de la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, que consistió en continuas protestas ante el gobierno británico y en los organismos y foros multilaterales (ONU, OEA, UNASUR, Grupo de Río, MERCOSUR, etc.), intentando reconvocar a Londres a la mesa de negociación sin ningún éxito. Si bien el Gobierno Nacional realizó acciones con el fin de impedir las acciones unilaterales del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, como fue la finalización del "Acuerdo de Cooperación sobre Actividades Costa Afuera en el Atlántico Sudoccidental" en el año 2007 y el Decreto 256/2010 que establece el requisito de una autorización previa para todo buque que se disponga a transitar desde el territorio continental argentino hacia los puertos ubicados en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur; las mismas resultan tardías, porque es de público conocimiento la postura del gobierno británico en desconocer nuestros legítimos derechos sobre las Islas y su intención de realizar en ellas exploración y explotación de hidrocarburos.
Las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional no lograron evitar que se comiencen los trabajos de perforación en la zona del conflicto y no serán suficientes si no pueden traducirse en hechos. La Nación Argentina debe asumir decisiones definidas y contundentes de acuerdo con las normas en defensa de la soberanía argentina sobre los hidrocarburos de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.El Reino Unido tiene una posición renuente a dialogar la controversia de la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur e invoca en forma errónea la autodeterminación de los habitantes de las Islas. En 1985 la Asamblea General de la Naciones Unidas rechazó una propuesta de enmienda británica incluyendo el principio de la libre determinación, porque tal principio sólo resulta válido para los pueblos sometidos por un poder colonial y no cuando se trata de los descendientes de los pobladores que dicho poder trasplantó ilegalmente en el siglo XIX, luego de expulsar por la fuerza a una población argentina anterior, que fue forzada a emigrar al continente sin autorización para regresar jamás.
El Primer Ministro británico Gordon Brown, rechazó en forma contundente la protesta de nuestro país ante el inicio de las actividades petroleras en la plataforma continental argentina, sometida a la ocupación ilegítima británica desde el 3 de enero de 1833.
En varias oportunidades la Nación Argentina solicitó al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que acate las resoluciones 2065 (XX), 3160 (XXVIII), 31/49, 37/9, 38/12, 39/6, 40/21, 41/40, 42/19 y 43/25 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en las que se reconoce la existencia de una disputa de soberanía referida a la "Cuestión de las Islas Malvinas".La resolución 31/49 insta "a las dos partes a que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas están atravesando por el proceso recomendado en las resoluciones de las Naciones Unidas".
La Organización de los Estados Americanos ha calificado a la "Cuestión de las Islas Malvinas" como un tema de interés hemisférico permanente. La OEA ha reafirmado que los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte deben reanudar las negociaciones sobre la disputa de soberanía.
La Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, celebrada recientemente el 22 y 23 de febrero de 2010, donde participaron 32 países de Latinoamérica, realizó una declaración de respaldo de los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa por la soberanía con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda de Norte relativa a la "Cuestión de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes" de conformidad con las resoluciones y declaraciones pertinentes de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos. Asimismo, en relación al Tratado de Lisboa por el que se modifican el Tratado de la Unión Europea y el Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea, que incluye las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur en el régimen de "Asociación de los Países y Territorios de Ultramar" resulta incompatible con los legítimos derechos de la República Argentina y con la existencia de una disputa de soberanía sobre dichos archipiélagos.
La Cumbre aprobó asimismo un comunicado especial respecto a la exploración y explotación hidrocarburífera y reafirmó su apoyo a la resolución de la ONU 31/49.
El gobierno isleño de las Islas Malvinas, Georgia del Sur y Sándwich del Sur otorgó a Border and Southern Petroleum, Rockhopper Exploration, FOGL- BHP Billiton, Desire Petroleum y Argos Petroleum, la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina. A través de la plataforma Ocean Guardian, una de las compañías británicas -Desire Petroleum- comenzó a buscar petróleo al norte de las islas Malvinas. Con esto se inicia la exploración en aguas argentinas, que será continuada por el resto de las empresas.Ante esta medida inconsulta que vulnera la soberanía argentina en su mar territorial, se considera necesario reforzar la Resolución N º 407/07 de la Secretaría de Energía, por la cual se impide la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina a empresas sin habilitación emitida por las autoridades nacionales competentes. Dicha resolución incluye únicamente a las empresas de exploración y explotación de Hidrocarburos.
El Gobierno Nacional debe aplicar esta correcta resolución en todos sus términos, dejando fuera del registro de empresas petroleras actuantes en nuestro país a las que tengan permisos del Reino Unido o del gobierno kelper para actuar en el mar adyacente a las Malvinas.
En este momento, la principal exportadora y segunda productora de petróleo crudo del país (Pan American Energy), es una empresa subsidiaria de la anglo-norteamericana BP (ex British Petroleum), petrolera con fuerte vinculación con el gobierno inglés y su política exterior. Originariamente, la British Petroleum fue creada por el Estado inglés como Anglo Persian para llevar adelante el saqueo de la riqueza natural del Golfo Pérsico en beneficio de la corona y es la misma que recibió la concesión por cuarenta años del mayor yacimiento petrolero de nuestro país, Cerro Dragón. Esta concesión, prorrogada por las provincias de Chubut y Santa Cruz en el año 2007, incluye parte del Mar Argentino de jurisdicción provincial, donde la empresa se dispone a perforar en busca de nuevas reservas.A su vez, existen empresas nacionales y extranjeras que operan en nuestro país lucrando con este despojo de la riqueza natural de los argentinos, ya que tienen relación comercial con las petroleras que perforarán ilegal e ilegítimamente el Mar Argentino: FOGL (Falkland Oil & Gas) se relaciona con la minera australiana BHP Billiton, que desde 2008 busca cobre y oro en 40 mil hectáreas en Salta; Barclays Bank, accionista de Desire Petroleum, es la banca designada por el Gobierno Nacional para la reapertura de la deuda y además tiene participación en Minera La Alumbrera. Recientemente la empresa Tenaris-Siderca, propiedad del Grupo Techint, se proponía abastecer de insumos a la actividad de la industria petrolera promovida ilegítimamente por el Reino Unido.
Ante la posición renuente del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a sentarse a dialogar la controversia de la soberanía, es necesario ampliar la Resolución 407/2007 para todas las empresas que operan en el territorio nacional, con la finalidad de que el gobierno británico cumpla las resoluciones dispuestas por la ONU.Por todo lo expuesto, solicito a mis pares y a ésta Honorable Cámara la aprobación del presente proyecto.-
InfoSUR, 24/06/2010

jueves, 13 de mayo de 2010

No al Partidocidio: Afiliese a Proyecto Sur


En los próximos dos meses decenas de partidos de distrito y nacionales verán caducar su personería jurídico-política por aplicación de la ley 26.571. El 17 de marzo de 2010, la Cámara de Diputados de la Nación, rechazó con amplia mayoría la promulgación parcial de la ley realizada por la presidente el 11 de diciembre de 2009. El Senado debería actuar en el mismo sentido si quiere evitar la proscripción de fuerzas democráticas. La ley 26.571 impulsada por el oficialismo después de la derrota electoral del 28 de junio de 2009; es la causante de la caducidad de muchos partidos políticos.

En artera contradicción con el artículo 38 de la Constitución Nacional donde establece que “Los partidos políticos son instituciones fundamentales de la democracia”, el gobierno avanza con su cruzada proscriptiva. En los próximos dos meses decenas de partidos de distrito y nacionales verán caducar su personería jurídico-política. Es el mayor ataque a los partidos políticos desde el 10 de diciembre de 1983. El criterio de selección es cuantitativo. Casi fascista. Existirían partidos superiores y partidos inferiores. Unos merecerían existir los otros deben caducar. El elemento de juicio es el número de afiliados. No la calidad de dichos afiliados. De manera que si un partido está envuelto en cien actos de corrupción, es responsable de la entrega del patrimonio nacional y los recursos naturales, mantiene en la pobreza y la indigencia a millones de compatriotas, sus dirigentes se enriquecen a expensas de los bienes comunes; en nada debe preocuparse. Solo debe mantener el número de afiliados. Pobrísimo criterio que intenta amputar las ramas verdes del árbol de la democracia antes que ofrezcan sus mejores frutos.

Sostienen que son muchos los partidos existentes. ¿Qué son muchos? El criterio resulta nefasto cuando se lo quiere imponer autoritariamente. ¿Eran muchos los habitantes originarios de la Patagonia? ¿Eran muchos los negros que fueron al frente en la guerra de la independencia? ¿Eran muchos los que hace 40 años querían cambiar la Argentina? Los partidos pequeños de la democracia no son responsables de la crisis social, económica, cultural y de representación política. Obturar canales de participación solo logrará ampliar el descontento de amplias franjas que ya no participan. En algunas provincias el ausentismo llega al 50%.

La saña contra los partidos llamados menores es porque crecen. Y en determinadas circunstancias les ganan la elección a los llamados grandes. Y entonces viene la reacción conservadora. Aprisionan a sus afiliados para que no cambien de partido, imponen condiciones cada vez más duras para la obtención y el mantenimiento de la personería jurídico-política, alzan barreras con adhesiones para los pre-candidatos y ponen pisos en la elección primaria para impedir la participación en la elección general. Muestran hasta donde están dispuestos a avasallar los más elementales principios democráticos cuando, después de los debates en la cámara diputados donde se le hacen 100 (cien) correcciones al proyecto de Ley enviado por el Poder Ejecutivo y se le agregan los artículos 107 y 108; la presidente los veta restituyendo el carácter proscriptivo atenuado después de las correcciones y negociaciones. Los derechos de cientos de miles de afiliados están siendo conculcados, la participación ciudadana pisoteada, la posibilidad de asociarse con fines útiles desestimada y el derecho a elegir y ser elegido circunscripto a un pequeño número de partidos en ejercicio del poder durante los últimos 26 años.

El 17 de marzo de 2010, la Cámara de Diputados de la Nación, rechazó con amplia mayoría la promulgación parcial de la ley realizada por la presidente el 11 de diciembre de 2009. El Senado debería actuar en el mismo sentido si quiere evitar la proscripción de fuerzas democráticas. La maniobra perversa, pergeñada por un gobierno que se valió de candidaturas testimoniales, listas colectoras, espejo, permanentes cambios en las reglas de juego para su propio beneficio y todo tipo de triquiñuelas para preservar el poder; supera las restricciones impuestas por la ley de partidos políticos heredada de la dictadura militar. Podrán empobrecer temporalmente el mapa político argentino. Podrán retrasar un poco los cambios que exige una porción creciente de nuestro pueblo y en particular la juventud. Lo que no lograrán es detener el proceso histórico que abrirá su cauce de una forma o de otra.


Mario Mazzitelli.

Secretario General PSA en Proyecto Sur

Partido Socialista Auténtico en Proyecto Sur.